lunes, 4 de abril de 2011

Por una televisión responsable

Para disminuir los altos niveles de sobrepeso que experimentan los niños de la ciudad de Micrópolis, el grupo Parladé ha decidido dirigirse a la televisión como vehículo generador de cambio de conducta social.

Nuestro producto social es la responsabilidad social en la televisión.

La televisión cumple una serie de funciones sociales, comunicativas y educadoras sobre la población, por lo que pensamos que a través de este medio tenemos que realizar una campaña que promulgue hábitos alimenticios saludables. La familia tiene que ser consciente de la importancia que tiene una dieta equilibrada, por ello hemos elegido este medio que goza de grandes audiencias heterogéneas y cuyos mensajes son mejor aceptados por la población.

Hemos comprobado que las prácticas alimenticias que aparecen en la televisión pueden generar conductas de imitación por parte de los niños de nuestra ciudad. Por ello hemos decidido que las cadenas, las productoras de contenidos y los anunciantes publicitarios tienen que ser los encargados de trasmitir contenidos que defiendan la importancia de una alimentación sana.

Estos contenidos deben aparecer en toda la programación televisiva, ya que este cambio de mentalidad se debe de producir en todas las edades (madres, padres, abuelos y niños). Pero atendiendo a que los niños pasan muchas horas delante de la pantalla de televisión, los horarios reservados para el público infantil tienen que hacer un mayor hincapié en el mensaje.

Para ello tenemos que realizar mensajes que no sean complicados y que se dirijan por canales emotivos (imitación a sus actores y actrices) y no por los racionales.

Estos espacios tienen que mostrar a los niños que es lo mejor para su salud a través de programas y series que muestren esa importancia.

Tenemos que mejorar la calidad de vida de los niños y niñas de Micrópolis ya que ellos son nuestro futuro.

domingo, 20 de marzo de 2011

Comunicado del Grupo Parladé

Ante la cercanía de la votación sobre la modificación de la Ley Antitabaco vigente en Micrópolis, la plataforma de fumadores abiertos a negociaciones, representada por el Grupo Parladé, desea mostrar su rechazo a dicho proyecto de cambio legislativo, que tiene como finalidad relegar el consumo de tabaco al ámbito estrictamente privado.

Como ya manifestara nuestra portavoz, María Villar, en el debate celebrado el pasado miércoles en el Parlamento, mantenemos nuestra posición sobre este asunto que tanta polémica está creando en nuestra ciudad.

Volvemos a solicitar a la Presidencia del Gobierno que se reconozca y garantice la libertad individual de fumar, ya que el recorte de derechos y libertades de los ciudadanos va en contra de los principios y valores propios de una Estado democrático como Micrópolis. El exceso de legislación contra el ciudadano coloca a Micrópolis más cerca de un Estado totalitario que de la Democracia que en realidad es, construida y consolidada gracias al esfuerzo de tod@s.

Así mismo, reiteramos nuestro compromiso a no fumar en las cercanías de lugares públicos, con el fin de no perjudicar a los no fumadores. Sin embargo, para lograr un equilibrio de intereses, se pide encarecidamente que se habiliten a lo largo de la ciudad varias zonas especiales exclusivas para fumadores. Dichas zonas deberán estar correctamente señalizadas y ampliamente repartidas para evitar la concentración de fumadores en un solo lugar, pudiendo así garantizar su comodidad.

La plataforma de fumadores, plenamente consciente de la importancia que el sector hostelero tiene para el desarrollo de la economía de Micrópolis, considera oportuno que se permita fumar en las terrazas al aire libre de los establecimientos de ocio. Como bien defendió la portavoz de Parladé en el debate, regular en contra de la estructura económica de la ciudad es tremendamente perjudicial, ya que la economía de Micrópolis quedaría seriamente dañada, pudiendo provocar un duro golpe para el desarrollo de la ciudad.

Es por ello por lo que pedimos al Gobierno que actúe con sentido común y no imponga restricciones al consumo de tabaco. Y, sobre todo, nos dirigimos a los ciudadanos, porque son ellos quienes hacen posible una Micrópolis mejor. Estamos seguros de que los habitantes de nuestra ciudad no van a permitir que se produzca un recorte en sus derechos y, ante todo, que se perjudique, por una acción equivocada, el desarrollo económico que ha caracterizado siempre a la Ciudad-Estado de Micrópolis.

Grupo Parladé.

domingo, 13 de marzo de 2011

La felicidad en Micrópolis es posible, también la de los fumadores

Ante la propuesta de la presidenta de Micrópolis, a petición de la plataforma "Si yo no fumo, no quiero tu humo" el Club de Fumadores Negociadores de Micrópolis quiere exponer su postura.

Queremos seguir fumando en los espacios públicos al aire libre porque:

Nos ampara la ley antitabaco aprobada en Micrópolis anteriormente, tomando como referencia la española, y que por tanto sigue la línea del Convenio Marco para el control de tabaco de la OMS: Es lícito fumar al aire libre

Fumar es una libertad individual y la prohibición hacerlo en la calle atentaría contra los principios y valores democráticos de Micrópolis. No estamos comentiendo un delito por lo que nuestra actividad no tiene que quedar reducida únicamente al ámbito privado.

Entendemos que la salud es uno de los bienes más precidados de la humanidad, por eso, estamos dispuestos a ceder nuestros derechos privilegiando los derechos de colectivos con salud más vulnerable. Es decir estamos dispuestos a:


  • No fumar en las cercanías de parques infantiles y colegios

  • No fumar en alrededores de hospitales y centros sanitarios

  • No fumar en cercanías de centros para personas mayores.

A cambio de ésto, creemos que es justo pedir:

  • Que se reconozca y garantice la libertad de fumar, que equivaldría a garantizar cualquier libertad individual de los ciudadanos, siendo éste un principio clave en toda sociedad democrática. Esto se tomaría como norma de referencia a no ser que por algún motivo se haya aprobado la restricción de fumar en un espacio determinado.
  • Que se habiliten zonas especiales para los fumadores en los lugares más concurridos de la ciudad. Con ésto nos referimos a zonas de similares características a las que por norma general está prohibido fumar. Por ejemplo parques, allí podrán ir las familias que fumen y no vean oposición a que sus hijos jueguen con personas fumando. La potestad de los hijos la tienen los padres o tutores, y ellos tienen que decidir por los menores hasta que cumplan la mayoría de edad.
  • Que se nos deje fumar en las terrazas de los bares, que son espacios públicos al aire libre, en ningún caso recomendables para niños o enfermos. No es un espacio adecuado para niños porque se desarrollan conductas dañinas para ellos (a parte del hecho de fumar) que pueden ser imitadas. Esta propuesta además de a nosotros, beneficiaría al sector hostelero predominante en la ciudad-estado cuya crisis económica se ha agudizado tras la anterior reforma de la ley antitabaco. Entendemos que el sector hostelero es predominante proque si la media de edad en Micrópolis es de 22 años con un caracter "tendente a la fiesta casi enfermizo" la polis tendrá que tener una estructura que haga posible esta forma de vida, es decir, muchos bares. Si el sector hostelero es el que sostiene la economía de Micrópolis no es beneficioso para la polis que se adopten normas que suponen un lastre para su actividad.

Por todo esto, creemos que siguiendo esta línea de negociación sería posible conciliar la felicidad de fumadores y no fumadores. Micrópolis es suficientemente grande para todos y lo que se trata es de saber gestionar bien el espacio disponible.