Ante la propuesta de la presidenta de Micrópolis, a petición de la plataforma "Si yo no fumo, no quiero tu humo" el Club de Fumadores Negociadores de Micrópolis quiere exponer su postura.
Queremos seguir fumando en los espacios públicos al aire libre porque:
Nos ampara la ley antitabaco aprobada en Micrópolis anteriormente, tomando como referencia la española, y que por tanto sigue la línea del Convenio Marco para el control de tabaco de la OMS: Es lícito fumar al aire libre
Fumar es una libertad individual y la prohibición hacerlo en la calle atentaría contra los principios y valores democráticos de Micrópolis. No estamos comentiendo un delito por lo que nuestra actividad no tiene que quedar reducida únicamente al ámbito privado.
Entendemos que la salud es uno de los bienes más precidados de la humanidad, por eso, estamos dispuestos a ceder nuestros derechos privilegiando los derechos de colectivos con salud más vulnerable. Es decir estamos dispuestos a:
- No fumar en las cercanías de parques infantiles y colegios
- No fumar en alrededores de hospitales y centros sanitarios
- No fumar en cercanías de centros para personas mayores.
A cambio de ésto, creemos que es justo pedir:
- Que se reconozca y garantice la libertad de fumar, que equivaldría a garantizar cualquier libertad individual de los ciudadanos, siendo éste un principio clave en toda sociedad democrática. Esto se tomaría como norma de referencia a no ser que por algún motivo se haya aprobado la restricción de fumar en un espacio determinado.
- Que se habiliten zonas especiales para los fumadores en los lugares más concurridos de la ciudad. Con ésto nos referimos a zonas de similares características a las que por norma general está prohibido fumar. Por ejemplo parques, allí podrán ir las familias que fumen y no vean oposición a que sus hijos jueguen con personas fumando. La potestad de los hijos la tienen los padres o tutores, y ellos tienen que decidir por los menores hasta que cumplan la mayoría de edad.
- Que se nos deje fumar en las terrazas de los bares, que son espacios públicos al aire libre, en ningún caso recomendables para niños o enfermos. No es un espacio adecuado para niños porque se desarrollan conductas dañinas para ellos (a parte del hecho de fumar) que pueden ser imitadas. Esta propuesta además de a nosotros, beneficiaría al sector hostelero predominante en la ciudad-estado cuya crisis económica se ha agudizado tras la anterior reforma de la ley antitabaco. Entendemos que el sector hostelero es predominante proque si la media de edad en Micrópolis es de 22 años con un caracter "tendente a la fiesta casi enfermizo" la polis tendrá que tener una estructura que haga posible esta forma de vida, es decir, muchos bares. Si el sector hostelero es el que sostiene la economía de Micrópolis no es beneficioso para la polis que se adopten normas que suponen un lastre para su actividad.
Por todo esto, creemos que siguiendo esta línea de negociación sería posible conciliar la felicidad de fumadores y no fumadores. Micrópolis es suficientemente grande para todos y lo que se trata es de saber gestionar bien el espacio disponible.
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